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Niños y asertividad - Enseñar a expresar la opinión de forma asertiva.

Expresar la opinión, nuestros sentimientos o las emociones que sentimos sin dañar al otro no solo es una cualidad, sino una forma de tener éxito en la vida y de aprender a validar las emociones propias y la de los demás. Pero no es algo fácil de lograr, por eso tenemos que enseñar a nuestros hijos qué es la asertividad, a través del ejemplo y otros recursos, de qué modo comunicarnos.


Dentro de nuestro proyecto 12 meses 12 cualidades, Matti Hemmi (experto en autoliderazgo) nos da algunas claves sobre cómo enseñar a los niños a expresarse de una forma asertiva, teniendo en cuenta cómo se siente la persona que tienen delante. Se trata de una cualidad esencial para que los niños alcancen el éxito real: ser buenas personas.


Enseñar a los niños a expresar su opinión de forma asertiva.

Si a los adultos muchas veces no nos resulta sencillo ser honestos con nosotros mismos ni como los demás, ¿Cómo no le iba a pasar lo mismo a nuestros hijos? Sin embargo, si queremos educarles en las emociones, es necesario que sentemos las bases de la comunicación eficaz.

Cómo enseñar a los niños a usar la asertividad a la hora de expresar sus opiniones.


1. Enseña a tu hijo que puede decir lo que piensa, pero teniendo en cuenta al otro Y para ello muestra con tu ejemplo que tú también tienes en cuenta lo que tus hijos dicen. Que aunque no sea la idea que tú compartes, la respetas, la escuchas, la valoras y tratas de entenderla, que es justo la base del diálogo.


2. Trabaja la honestidad Decir lo que se siente de forma honesta, pero también tranquila, sin dejar salir la rabia o la agresividad que muchas veces sentimos en ciertas ocasiones. Un trabajo que tiene una doble vertiente: decir la verdad y controlar nuestras emociones.


3. Fomenta un entorno de confianza Crear un entorno familiar y escolar en el que la asertividad es posible, dará como resultado no tener que esperar al último momento para decir lo que pensamos (y llevarnos a explotar), sino que seremos capaces de comunicar nuestros pensamientos según lo creamos necesario. Desde una sana autoestima será mucho más fácil trabajar la sinceridad.


La falta de asertividad también es por sobreprotección por parte de los padres. Si le damos su espacio, también para que cometan sus propios errores, no tendrán motivos para no comunicarse con nosotros abiertamente.


4. Para que tu hijo sea asertivo, tú también debes ser asertivo Brinda a tus hijos un modelo de cómo se habla, de cómo se comunica, se expresa una opinión o, incluso, se discute. Logra para tus hijos un hogar en el que pedir perdón no sea una excepción. Los padres debemos darles un modelo de cómo se comparte con los demás, ya sean familia o compañeros de escuela, lo que tenemos en la mente.


5. Da permiso a tus hijos para que expresen las emociones Hay veces que los niños de 7 años sienten la necesidad de expresarse mediante el llanto, otras que los niños de 4 años necesitan primero guardar silencio y otras que los de 15 años necesitan de un abrazo sin sincero sin mediar palabra. No limites las formas de expresión, ni tampoco te centres en que un día ha dado un grito o ha cerrado la puerta del golpe, simplemente sigue por la vía de la comunicación y de decirles que estás ahí, abierta al diálogo. Aprender a expresarse con asertividad requiere su tiempo, tanto para los niños como para los adultos.


6. Canaliza la rabia de una forma sana Cuando estás enfadada, ¿Qué sueles hacer? Para interiorizar la asertividad hay que saber controlar la rabia para después hablar de las causas que nos han llevado a tener ese sentimiento, cosa que no es sencilla cuando se es pequeño y el autocontrol está aún en desarrollo. Por eso podemos dar recursos a los hijos cuando están muy enfadados como apretar un cojín o dar unos saltos en el sitio. Les ayudará a estar tranquilos y a no sentirse culpables por haber dejado salir su rabia en forma de agresividad.


7. ¿Cómo te sientes? No es tanto insistirles para que hablen cuanto antes de lo que les pasa, sino hacerles ver que estamos ahí para ellos. En el proceso de la adquisición de la asertividad podemos animarles a que cuenten cuáles son los sentimientos que experimentan haciéndoles preguntas cortas como, por ejemplo, '¿estás triste?', '¿estás enfadado?' Decirles que nosotros también nos hemos sentido así muchas veces dará pie a la empatía.


Por qué enseñar asertividad a los niños (y usarla los padres)

La asertividad se define como la capacidad de saber comunicarse y expresarse, dándole a nuestras ideas el valor que tienen, pero teniendo en cuenta quién es nuestro receptor.


Muy unida a la cultura de cada región, incluso podemos hablar de diferentes niveles de asertividad. Por eso en algunos países se dice que las personas son más directas y en otros que son más reservadas; unas que son más asertivas y otras, menos. Y es que en la forma en la que nos comunicamos tiene cierta influencia nuestra personalidad y experiencias, pero también nuestro entorno más cercano: familia, amigos y escuela; y más lejano: sociedad.


Muchas veces pensamos que no debemos decir algo por temor a que los demás se sientan ofendidos o dañados y por eso nos guardamos las opiniones. Y en otras ocasiones pasa justo lo contrario, nos comunicamos sin tener en cuenta que nuestras palabras pueden tener repercusiones más o menos acertadas en los demás. Sin embargo, se trata de encontrar un equilibrio y aprender a expresar nuestras opiniones de una forma asertiva.

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