Buscar
  • colegiodehcamexico

10 consejos para frenar la conducta agresiva en los niños

Una conducta agresiva es aquella en la que un niño trata de hacer daño, físico o psíquico, a otro niño o incluso a sus hermanos, padres y maestros. Se trata de una acción intencionada manifestada a través de patadas, arañazos, gritos, empujones, palabrotas, mordidas, tirones del pelo... o insultos.


El tener un comportamiento agresivo hace con que el niño tenga complicaciones y dificultades en las relaciones sociales. Impide a una correcta integración en cualquier ambiente: en el colegio, en casa… Pero, ¿cómo podemos ayudarle?



1- Identificar la causa que lo genera Si tiene baja autoestima, si no se siente querido, si se siente príncipe destronado… Ayudarle a solucionar su problema ayudará a cambiar su conducta.


2- Crear un clima familiar de confianza para que pueda expresar sus emociones Debemos explicarle que es normal enfadarse o sentirse enojado pero la respuesta no es pegar, sino que puede decirnos cómo se siente y descargar así sus emociones.


3- La intervención temprana es mucho más efectiva No esperes a que el niño empiece a mostrar un comportamiento más agresivo. Intervén tan pronto observes que el niño se siente frustrado o que se está alterando.


4- Generar oportunidades de obtener éxito en su día a día Felicitarle por hacer bien la cama, por recoger su plato de la cena, por haberse vestido solo o incluso por haber sabido contenido en un momento determinado y no haber recurrido a una conducta agresiva.


5- Ser un ejemplo para el niño: nuestra actitud no debe ser agresiva, si nos ven gritar, perder la paciencia o dar portazos, no debemos sorprendernos si ellos se muestran agresivos. Debemos ser congruentes y ser un modelo de conducta para ellos.


6- Cuando la violencia es hacia nosotros El niño ha explotado, grita, insulta e incluso quiere agredirnos, lo mejor es mejor alejarse. Está en plena explosión emocional y no se puede razonar.


7- Si el comportamiento violento es hacia el hermano u otros niños En este caso se debe frenarlo con firmeza. No debemos esperar a que vuelva a pegar. Es preferible apartarle del niño y mandarle a su habitación a reflexionar o apartarlo de los otros niños explicándole que podrá volver a jugar cuando esté listo para hacerlo sin hacer daño.


8- Hay que hacerle comprender después que su conducta no fue la adecuada Además aplicar algún castigo privativo o educativo y, por supuesto, debe pedir perdón a la persona que hizo daño.


9- Evitar que vea excesiva televisión Evitar también que tenga acceso a videojuegos de contenido violento y sí favorecer que haga ejercicio físico y canalice su energía.


10- Buscar ayuda terapéutica En caso de que hayas puesto en práctica todo esto y nada funcione, conviene que acudáis a un terapeuta infantil para que pueda encontrar la causa y canalizar sus emociones. Recuerda que los niños no nacen y no son agresivos. Pueden tener conductas agresivas porque aprenden a ser agresivos, aunque también pueden aprender a dejar de serlo.

104 visualizaciones0 comentarios